Cuando decidimos que nuestros menores comiencen a navegar por Internet, debemos ser conscientes de lo que ello implica.
Los niños y niñas suelen ser más crédulos que los adultos y como en su mayoría son nativos digitales, tienden a creer más en lo que ven en la red que en otros medios. Es por tanto imprescindible inculcarles un espíritu crítico en lo concerniente a lo que ven, o les dicen por Internet.
Básicamente, y por simplificar, hay tres riesgos a los que quedan expuestos al navegar por la Red:

